La App de Conductores de FuelBuddy es lo que usan los conductores para entregar combustible a los clientes. Construir para conductores es un problema con su propia naturaleza: la pantalla tiene que ser legible bajo la luz directa del sol, los toques tienen que ser tolerantes y la red puede caerse en cualquier punto de la carretera. Construí un conjunto de funcionalidades de principio a fin pensadas justamente para esas condiciones: el frontend y las APIs de datos que hay detrás.
Lo que construí
- Interfaz tolerante al modo sin conexión: Los conductores pierden señal con frecuencia, así que cacheé localmente los datos de rutas y pedidos y les permití seguir trabajando en las zonas sin cobertura. La app pone en cola los cambios y los sincroniza de vuelta en cuanto vuelve la conexión, en lugar de congelarse.
- Ubicación y mapas: Me encargué del frontend para el seguimiento GPS en vivo y el trazado de rutas en el mapa, manteniendo eficientes las frecuentes actualizaciones de ubicación y los redibujados del mapa para que no agotaran la batería durante un turno largo.
- Experiencia pensada para el campo: Fui dueño de varias funcionalidades operativas de principio a fin, diseñándolas para condiciones reales: diseños de alto contraste, zonas de toque grandes y formularios cortos para que los conductores puedan registrar una entrega de forma rápida y segura.
- Las APIs que hay detrás: Construí las APIs CRUD que estas funcionalidades leen y escriben sobre el motor GraphQL de Hasura, para poder entregar una funcionalidad de principio a fin: la cola sin conexión, los datos de pedidos y el registro de entregas hablan todos con endpoints que yo controlaba.
Por qué importó
Diseñar para un contexto de teléfono en mano y en movimiento hizo la app más rápida de usar sobre el terreno. Los conductores podían concentrarse en la carretera y en la entrega en lugar de pelearse con una pantalla lenta, lo que mantuvo las entregas en marcha.